Las mejores conversaciones las mejores anécdotas fueron acompañadas de un café, con mí madre, con mí padre con mí pareja y con mis amigos, las risas los llantos y los momentos de enojo colectivo ante una situación o acto. El punto de unión siempre fue ese cafecito por la tarde o por la mañana que reconfortó mí corazón
PD: Molido y de Brasil, gran café